Mujeres  emprendedoras

Preservar la familia y organizar el hogar son tareas que evidencian el caudal emprendedor de toda mujer.

Los tiempos que corren y el potencial creativo que desarrollamos en nuestra tarea cotidiana nos habilitan a encarar nuevos roles en el campo laboral.

Muchas mujeres dirigen hoy empresas, y algunas  llevan adelante sus propios emprendimientos.

El compromiso que cada una de nuestras tareas se lleva de nosotras nos ha ejercitado en el mantenimiento del delicado equilibrio en nuestra vida familiar y laboral.

¿Cómo hacer entonces para organizar mejor nuestra vida y el trabajo?

Cada mujer tiene un horizonte, y con una clara visión de sus propósitos puede alinear su vida con sus intereses.  Con esa finalidad es importante que:

-Revisemos nuestros objetivos.  Agrupemos las metas por orden de importancia y urgencia, para ver  con claridad cuáles son prioritarias y cuáles pueden esperar: ¿podemos escribirlas de esta manera en un papel?

-Buscar colaboradores de confianza en quien delegar tareas.  Seguramente contaremos con familiares o empleados que puedan ejecutar tareas por nosotros.  Para decisiones de relevancia es conveniente acudir a consultores especializados en diferentes aspectos empresarios.

-Analizar la agenda: organizar bien el tiempo, descartar tareas de poco valor agregado.  Con frecuencia asistimos a reuniones innecesarias, o atendemos llamados telefónicos que poco contribuyen a nuestra productividad.  El análisis histórico de nuestra agenda nos permite observar a qué tareas le asignamos mayor cantidad de tiempo y cuáles descuidamos.

-Consideremos el uso que hacemos de nuestro tiempo libre.  No olvidemos reservarnos espacios para realizar actividades de esparcimiento, creación y mantenimiento de vínculos afectivos y crecimiento personal.  Estos aspectos son el motor que necesitan mente y cuerpo para el desarrollo de toda nuestra vida personal y profesional.

  

Lic. Graciela D. de Fischer