|
"Estés lo atareado que estés, tienes que dedicar tiempo a hacer que
la otra persona se sienta importante"
"Haz que la gente que trabaja para ti se sienta importante. Si la
respetas y la sirves, te respetará y te servirá"
"Hay dos cosas que la gente quiere más que el sexo y el dinero: el
reconocimiento y el elogio. "
"
Dios no tiene tiempo para hacer un don nadie sólo a alguien. Yo creo
que a cada uno de nosotros Dios nos dio talentos en espera de ser
descubiertos "
"No te limites. Mucha gente se limita a lo que ellos piensan y pueden
hacer. Tú puedes llegar tan lejos como tu mente te lo permita. Lo
que tú piensas, recuerda, es lo que puedes lograr"
"Cada falla, obstáculo o penuria es una oportunidad para mejorar".
"El éxito en muchos casos es una falla revertida hacia nosotros;
por ejemplo, ahora vemos al gran problema de la contaminación con
gran negatividad."
"Elimina la actitud negativa y cree que tú puedes hacer cualquier
cosa. Reemplaza el Sí puedo, yo espero, quizás con Yo puedo, yo haré
y yo debo"
MARY KAY ASH
|
Emprendedores
MARY KAY ASH
Mary Kay nació el 12 de mayo de 1918 cerca de Houston, en el estado
de Texas. Como su padre tenía la salud deteriorada, su madre pasaba
más de 14 horas fuera de la casa, trabajando en un restaurante.
Desde que era pequeña, su madre le insufló la autoconfianza
repitiéndole hasta el hartazgo la frase
Tú puedes hacerlo, querida. La ausencia materna durante
tantas horas al día forjaron en ella una personalidad emprendedora,
pero a la vez, la sensibilizaron respecto de la importancia de la
presencia materna en la familia. A los 45 años, ella y su marido
dedicaron todos sus ahorros a la creación de una empresa de
cosméticos. Y a pesar de la repentina muerte de él, la confianza que
su madre había sembrado en ella, la empujó a seguir adelante con el
proyecto, y logró despertar esa misma confianza en miles de mujeres.
Su filosofía era muy sencilla: reclutar vendedoras que pudieran
organizar libremente su tiempo de trabajo y convencer a las mujeres
de su capacidad de salir adelante y del valor de su feminidad.
La revista
Forbes reconoció su buen trato a las vendedoras (a las
que bautizó como “damas rosas”) e incluyó a su empresa en la
prestigiosa lista de las
100 mejores compañías para trabajar en América.
Pero ella tampoco se privó de nada. Era hermosa y lo sabía, y
se consintió con los frutos de su éxito: se construyó una
maravillosa mansión rosa de 30 habitaciones en Dallas, donde
estableció sus oficinas, se compró pieles y toda una colección de
Cadillacs rosas.
Para ella la feminidad era esencial en la mujer, y quería que
la “familia Mary Kay” supiera que estaba bien ser damas, bellas y
tener cosas hermosas; les transmitió el lema
aunque algo parezca imposible, se puede hacer e
incentivó sus ventas con
regalos de Cenicienta:
-viajes exóticos, diamantes y
Cadillacs rosas, y así dio a sus damas lo que nunca se hubieran
atrevido a comprar para sí mismas.
Mary Kay causó una revolución feminista alternativa, y cambió
las actitudes y vidas de miles de mujeres.
Hoy su empresa está
presente en 31 mercados, con un ejército de más de un millón de
revendedoras y una facturación anual que supera los 3.200 millones
de dólares
|